Hidroeléctrica
Motor Térmico
Turbina de Vapor
Alternador
Transformador
Bomba
Condensador
Catalizador
Colector de Polvos
Fotovoltaica
Eólica
Geotérmica
Carbón
En una central de ciclo combinado la energía térmica generada a partir de la combustión de una masa de combustible (carbón petróleo, Orimulsión o metano) se convierte, por medio de un ciclo térmico, en energía mecánica, que a su vez pasa a ser electricidad gracias a un alternador. El combustible que se quema dentro del motor térmico , produce energía térmica, que transforma en vapor el agua del proceso.  Dicho vapor, expuesto a un nivel de calor muy alto, alcanza las palas de la turbinaque acaba convirtiendo la energía potencial del vapor en energía mecánica. Esta energía se transfiere al alternador que la transforma en energía con una tensión media. Los transformadores de incremento son los que se encargan de elevar el nivel de la tensión y conectan además la central a la red de alta tensión. Después de haber transmitido su energía a la turbina, ésta suelta el vapor que se recupera en un condensatoredentro del cual es reconvertido en agua, por medio de la torre de enfriamiento exterior, y posteriormente transmitida al motor térmico a través de la bomba de alimentación para que vuelva a iniciarse el ciclo.
En una planta de ciclo combinado convencional, solamente aproximadamente el 38% de la energía térmica que se expulsa de la combustión en el motor térmico se convierte en energía. El restante 62% se disipa en las posteriores conversiones de energía (desde la química a la térmica, y desde la térmica a la mecánica, así como de la mecánica a la eléctrica) y como calor residual de los humos de la chimenea y del vapor destinado a la condensación y recuperado en forma de agua caliente que es devuelto al motor térmico para el nuevo ciclo. La electricidad producida e inyectada en la red es transportada por medio de líneas eléctricas específicas a las estaciones transformadoras donde otros transformadores la ponen a disposición para satisfacer las necesidades de los distintos usuarios.
Hoy por hoy, cerca del 70% de la demanda de energía en el mundo se satisface con combustibles fósiles: carbón, petróleo y gas. Este porcentaje no cesa de crecer y la Agencia Internacional para la Energía calcula que para el año 2030 llegará al 80%, sobre todo debido al destacado incremento de las necesidades de electricidad en países en desarrollo muy poblados, entre los que se encuentran China e India. También en Europa, donde la producción nuclear se utiliza con profusión y la generación de renovables está experimentando un importante crecimiento, está creciendo la cuota de energía termoeléctrica convencional, que actualmente se sitúa en el 60%. En Italia, más del 80% de la energía producida procede de centrales que se alimentan con carbón, petróleo y gas, y que están entre las más eficientes del mundo en términos de producción de energía y emisiones medioambientales.